¿Por qué nos “golpea” la altura?

Subís al micro en Salta y en pocas horas estás en Tilcara. Todo bien, hasta que al llegar… ¡zas!: dolor de cabeza, falta de aire y la panza amotinada. Bienvenidx al famoso mal de altura. No importa si sos deportista o turista de paseo: en la montaña todxs estamos en igualdad de condiciones.

¿Qué pasa con el aire en la montaña?

El aire en altura no es más “liviano” de manera poética, sino literal: hay menos oxígeno por cada bocanada. A nivel del mar respiras sin pensar, pero a medida que ascendes tu cuerpo tiene que hacer más esfuerzo para conseguir lo mismo.

  • A 2.500 metros (Tilcara) el oxígeno ya empieza a escasear.
  • A 3.500 metros (Cusco) muchos sienten mareo, dolor de cabeza o cansancio.
  • A 5.000 metros (Cerro Vallecitos), respiras apenas la mitad de oxígeno que al nivel del mar.

¿Cómo reacciona tu cuerpo?

El organismo busca adaptarse, pero necesita tiempo. Por eso:

  • Respiras más rápido: para compensar la falta de oxígeno.
  • Tu corazón late fuerte: intenta bombear más sangre.
  • Dormís peor: el cerebro está más alerta y cuesta descansar.
  • Dolor de cabeza: al recibir menos oxígeno, los vasos sanguíneos del cerebro se dilatan, generando esa presión molesta en la frente o sienes.
  • Panza revuelta: la digestión se vuelve más lenta en altura, y con menos oxígeno los órganos funcionan con menor eficiencia. Esto puede causar náuseas, falta de apetito o sensación de estómago pesado.
  • La mente también juega: No solo el cuerpo protesta, la mente puede sentirse confundida, ansiosa o de mal humor. Es normal, y podes hacer cosas al respecto:

En la mayoría de los casos, los síntomas son leves y se alivian descansando o descendiendo. Pero si subimos demasiado rápido, el riesgo aumenta y pueden aparecer complicaciones más serias como un edema pulmonar o cerebral.

Cómo prepararnos para la altura

La paciencia es la primera regla de la montaña. Subir rápido pensando “llego antes” suele ser un error. El cuerpo necesita tiempo para adaptarse, como cuando entras a una fiesta y la música te parece insoportable, hasta que al rato ya la toleras.

  • Subí despacio: un buen plan de aclimatación incluye la exposición gradual a la altura.
  • Movete despacio y evita movimientos bruscos.
  • Hidratate: el aire seco deshidrata antes de que te des cuenta.
  • Come liviano y frecuente: la panza trabaja mejor con poco y seguido.
  • Compartí lo que sentís: con tu grupo o guías.
  • Descansa: dormir recupera energía mental y física.

En resumen

El mal de altura no distingue entre deportistas o principiantes: todos podemos sentirlo. Lo importante es subir con calma, darle tiempo al cuerpo y prestar atención a las señales.
Con respeto por la montaña y buena preparación, la experiencia a gran altitud puede ser inolvidable, segura y mucho más disfrutable.

Temas

  • Equipamiento específico para viajes
  • Reparaciones básicas
  • Planificación y logística
  • Itinerario siete lagos Patagonia

Equipamiento específico para viajes

INDUMENTARIA

La indumentaria va a depender del lugar que elijas y la época del año, como regla general te recomendamos el método de vestimenta por capas, que te va a permitir ir adaptándote a los cambios de clima que se vayan dando y también al calor que vayas generando con tu cuerpo al pedalear.

Primera Capa: gestión de la humedad, absorbe el sudor de la piel.

Segunda Capa: aislante, retiene el calor corporal para protegerte del frío.

Tercera Capa: protección del viento y la lluvia.

Sobre el calzado te recomendamos llevar unas zapatillas de trekking que podés usar tanto para pedalear como para caminar.

EQUIPO

  • Para vos: carpa, bolsa de dormir, aislante, linterna, marmita, calentador (del tipo MSR, gas o similares), dos botellas de agua, casco, anteojos de sol, filtro solar y crema de cacao.
  • Para la bici: porta equipaje, alforjas, inflador, lubricante, parches, solución y saca cubierta.

COMIDA

La comida va a depender del itinerario (cantidad de dias), es importante durante la planificación averiguar donde hay proveedurías y si están abiertas durante la época del viaje para abastecerse o si será necesario cargarla toda desde el inicio.

Algunas recomendaciones:

  1. Desayunos completos para que la mañana te rinda.

Ejemplo: café o té de manzanilla/boldo o la infusión que más te guste + pan con mermelada casera o dulce de leche. Garrapiñada. Otras opciones: avena, nueces y canela o frutas con cereales, nueces y miel.

  1. En las paradas que hagas durante la mañana o la tarde no te pueden faltar la comida de marcha (barras de cereal, turrones, frutas, frutos secos, cereales) es conveniente incluirparadas cada una hora para comer. 
  2. Lo ideal es que los almuerzos sean livianos, para poder seguir pedaleando durante el resto del día. Un dato importante es que cuanto más se come, más sangre llega al estómago y menos a las piernas, por eso la importancia de hacer varias paradas durante el día y no dos o tres de mucha comida.

Ejemplo: frutas, sándwich de queso, zanahoria, tomate, palta y rucula, ensaladas varias, atún.

  1. Y en la cena, comer abundante, los hidratos de carbono son una de las mejores opciones.

Ejemplos: polenta (con salsa o verduras), fideos o arroz (con salsa o aceite de oliva y queso rallado) y de postre el infaltable cuadradito de chocolate amargo antes de dormir.

HIDRATACION

De la misma manera que vamos averiguar los lugares para provisionarnos de comida, vamos a buscar si en el recorrido que vamos a realizar hay ríos, parajes o pueblos donde recargar las botellas de agua. Dependiendo de la cantidad de días que estemos en la ruta y cuán desolada sea, pensamos los litros de agua que necesitamos llevar. Recomendamos por lo menos contar con 3 litros de agua x día.

Existen diferentes métodos para potabilizar el agua, algunos de ellos son:

  • Si el agua está turbia se puede esperar que decante o filtrarla con un paño. Luego hervirla por unos minutos.
  • Si es muy dudoso el origen del agua y no la podemos ni filtar ni hervir, existe otro método que consiste en poner el agua en una botella de plástico y dejar al sol, por lo menos 4 hs, (este sistema es conocido como SODIS).
  • Otro método es colocarle a 1 litro de agua, 2 gotas de lavandina o de cloro.
  • También existen pastillas potabilizadoras, que recomendamos llevar en el botiquín.

¿CÓMO DARNOS CUENTA SI ESTAMOS BIEN HIDRATADOS?

Por el volumen (cantidad) y el color de la orina: si ésta mantiene un color claro, estamos bien hidratados. Cuanto más oscura, menos hidratación en el cuerpo. Es importante estar atentos a estos síntomas durante el viaje.

BOTIQUÍN DE PRIMEROS AUXILIOS

Llevá antiinflamatorios, curitas, vendas, agua oxigenada y alcohol.

Reparaciones básicas

¿QUÉ REPUESTOS LLEVAR PARA LAS BICICLETAS?

Lo mínimo e indispensable para solucionar pinchaduras: parches, solución, saca cubiertas, dos cámaras de repuesto y una multitool (la herramienta básica que las y los cicloturistas deberían tener en su alforja). También es recomendable llevar una cubierta de repuesto.

Planificación y logística

POR DONDE EMPEZAR

Es recomendable comenzar respondiendo estas preguntas:

1) ¿A dónde te gustaría viajar? ¿Cuándo?

2) ¿Cuánto tiempo tenés disponible?

3) ¿Vas a viajar en soledad o con compañía?

Una vez esta información comienza una etapa de investigación y planificación:

  • Cómo es el clima del lugar al que querés viajar, esto influye en el equipo que vas a necesitar.
  • En qué época del año conviene ir a ese lugar (más allá del clima, los lugares y las rutas pueden verse alterados por vacaciones, fiestas regionales, feriados, etc. Esta es una variable muy importante si buscás tranquilidad y sobre todo seguridad a la hora de viajar).
  • Cómo llegar y cómo volver (Hay que analizar todas las opciones y tomar la mejor decisión posible. Muy raras veces salimos a un viaje en bicicleta pedaleando desde casa y no queda otra que tomarnos un avión, un micro, un tren o barco. Esto implica a veces desarmar la bici, embalarla bien, cruzar los dedos para que nada se rompa en el viaje, llegar al destino, armar todo y recién ahí empezar a pedalear. Una vez finalizado el viaje, hay que hacer los mismos pasos para emprender la vuelta).
  • Y cuáles son las rutas posibles para armar un itinerario de viaje teniendo en cuenta todos los puntos anteriores.

¿CÓMO ELIJO UNA RUTA?

Esto depende del tipo de viaje que quieras y puedas hacer, además de tu disponibilidad de tiempo. Podés elegir una ruta según el destino que quieras recorrer o según la experiencia que quieras vivir. La recomendación para un primer viaje es que elijas rutas que te transmitan confianza y seguridad (como la ruta de los Siete Lagos en la provincia de Neuquén que tiene campings y proveedurías a lo largo del camino, por ejemplo). Si no es tu primer viaje y querés hacer algo más jugado, hay aplicaciones que te van a ayudar un montón a elegir caminos alternativos.

¿QUÉ BICI ELIJO? ¿QUÉ DEBE TENER PARA PODER HACER UN VIAJE?

Lo fundamental no es la bici, sino tu cabeza y las ganas que tengas de viajar. No es indispensable contar con lo mejor del mercado ni con la última tecnología. Para viajar en bicicleta hay que ir a lo simple: que sea fácil y económico a la hora de arreglarla sin importar si estás en un pueblo o en una gran ciudad.

Lo ideal es que sea una bicicleta mountain bike o una híbrida, es decir, aquella que combina lo mejor de la bicicleta rutera —su velocidad— y lo mejor de la mountain bike —su versatilidad, ya que se adapta mejor a los diferentes terrenos—.

Para simplificar: si vas a hacer viajes sobre caminos de asfalto, una híbrida de ruedas finas es lo recomendado. Si vas a hacer un poco de todo pasando del asfalto al ripio y del ripio a la tierra y de la tierra de nuevo al asfalto, también una híbrida (pero esta vez de ruedas anchas) puede ser una buena opción. Pero si ya desde el vamos sabés que vas a ir solo por ripio, caminos secundarios y senderos, ahí sí una mountain bike con suspensión va a ser la mejor opción.

CUAL SERIA EL PESO IDEAL A CARGAR

El límite está en no llevar cosas de más. Pensalo así: cosa que lleves, cosa que vas a tener que cargar/trasladar/pedalear. El peso ideal es subjetivo porque depende de cada persona, del equipo que se pueda conseguir o comprar y del tipo de viaje que se haga. En términos generales lo ideal es siempre viajar lo más liviano posible, llevando todo lo necesario.

¿QUÉ ALFORJAS ELEJIR? ¿CÓMO DISTRIBUIR EL PESO?

Algunas marcas nacionales que confeccionan alforjas.

  1. Halawa
  2. DC BIKE Galván 3551, Villa Urquiza, CABA, Argentina

En relación al peso, la recomendación es cargar las alforjas de forma pareja, si una pesa más que la otra, vas a sentir la bici inestable y va a tender a caerse para el lado más pesado.

Si vas a usar alforjas traseras y delanteras, el peso mayor debería ir en las traseras y lo más al fondo posible y en las delanteras todo lo que sea más liviano y queramos tener a mano (como por ejemplo la campera rompeviento o el impermeable), esto se debe a que el manubrio lo tenés que mover con facilidad: a mayor carga adelante, más difícil va a ser maniobrar la bicicleta.

 ALGUNAS HERRAMIENTAS PARA LA PLANIFICACION

¿Dónde encontrar itinerarios para hacer en bicicleta?

Aplicación Wikiloc, una plataforma en la que viajeras y viajeros de todo el mundo suben sus rutas y comparten sus experiencias, información del camino, puntos donde parar, etc.

Cicloviajeros: la vida de viaje.

¿Dónde revisar las condiciones metereologicas?

meteored.comaccuweather.com y windguru.com

¿Cómo saber el desnivel de la ruta?

Lo más útil y rápido si estás planificando un viaje es usar Google Maps. Si querés algo más específico, te recomendamos las páginas Ride with GPS y Wikiloc. Y si sos un artesano o artesana de los mapas, lo mejor es dibujar el recorrido que vayas a hacer con el Google Earth (para eso tenés que descargarte el programa en tu computadora) y usar la opción “Ver perfil de desnivel”.

Si estás viajando, la opción más recomendada es usar la aplicación maps.me que se puede usar sin datos. Otra alternativa es llevar un GPS.

EMBALAJE DE BICI

En relación a este tema si decidimos llegar a nuestro punto de partida a través de otro transporte (micro, tren, avión o barco) es necesario averiguar cuáles son los requisitos de embalaje para la bicicleta o si se puede guardar sin desarmarla.

¿CÓMO CALCULAR EL TIEMPO PARA IR DE UN PUNTO A OTRO?

Esto va a depender de cada unx, lo ideal en una primera experiencia es, antes de salir de viaje, haber pedaleado algunos dias con todo el equipo en las alforjas, esto nos va a permitir probar el peso que estamos llevando y darnos una idea de lo que va hacer nuestro viaje ( obviamente sin contar los desniveles y las pendientes que pueden llegar a existir en nuestro itinerario real), desde este punto podemos ponernos parámetros de cuantos kilómetros hacer por día, es recomendable que el primer viaje en bici, sea en un lugar donde las distancias entre cada lugar no superen los 50/ 60 kilómetros.

En nuestra experiencia personal, en un camino con pendientes (ruta 40 Patagonia) realizamos 10km/hora

 MEDIDAS DE SEGURIDAD EN LA RUTA

Viajá con pecheras reflectivas en tramos de mucho tráfico o en días de niebla y lluvia.

Agregale a la bicicleta un espejo retrovisor (chequeá si está bien colocado porque a veces con la vibración se puede aflojar y en esos casos conviene asegurarlo con cinta y/o precintos). Usando el espejo podemos ver lo que pasa con el tráfico a nuestras espaldas sin necesidad de girar la cabeza, algo clave cuando estás en la ruta con mucho tráfico.

Llevá casco (a muchas personas les molesta pero es una medida de seguridad súper importante. Además, en lugares de mucho sol, es una muy buena protección para evitar golpes de calor).

Pedaleá siempre sobre la línea blanca. En los casos donde veas que viene un auto adelante y otro atrás, lo mejor es bajar a la banquina. Si se puede seguir pedaleando buenísimo, y si no frenás y esperás a que pasen los autos.

Al viajar junto a otra persona, las distancias entre uno y otro no deben ser muy grandes, siempre uno atrás del otro, NUNCA EN PARALELO.

Nunca te confíes: usá todos tus sentidos a la hora de pedalear en la ruta. Evitá usar auriculares ya que los oídos son tus mejores aliados.

No excedas la velocidad en bajadas pronunciadas. Puede ser muy divertida la aventura, pero una bicicleta cargada a más de 50 km/h resulta poco maniobrable y un golpe fuerte puede terminar tu viaje.

Cuando haya bicisendas, usalas. Cuando haya banquinas asfaltadas, también. SIEMPRE, SIN EXCEPCIÓN.

 

ITINERARIO SIETE LAGOS PATAGONIA

1 Los Siete Lagos – nivel de dificultad: bajo/medio. (combina asfalto, largas subidas y entretenidas bajadas).

El camino que une Villa La Angostura con San Martín de los Andes es uno de los más clásicos para hacer sobre dos ruedas, con bajo nivel de dificultad, en la Argentina y de los mas recomendados para comenzar en actividad, ya que es un tramo que está preparado para recibir cicloturistas: cuenta con proveedurías, hosterías, campings organizados y agrestes en temporada alta (de diciembre a marzo).

Son 108 km por la ruta 40, recientemente asfaltados en su totalidad.

Además de los lagos Espejo, Correntoso, Villarino, Falkner (en cuya orilla se puede acampar), Hermoso, Machónico y Lácar (los famosos siete) hay otros tantos espejos de agua escondidos, que a simple vista y desde la ruta no se ven, pero que en bicicleta son fácilmente accesibles.

A lo largo de este recorrido se pedalea por los parques nacionales Nahuel Huapi y Lanín.

Se puede partir tanto de Villa La Angostura como de San Martín de los Andes, aunque suele recomendarse la primera opción (de Sur a Norte) porque hay menos subidas.

El tiempo estimado para recorrer todo este camino, pedaleando entre 20 y 27 km por día, parando en los lagos y yendo a un ritmo tranquilo, es de cinco a seis días.

La mejor época para recorrerlo es en octubre, noviembre, diciembre y marzo. Es importante revisar antes de la travesía las condiciones metereológicas en meteored.comaccuweather.com y windguru.com para tener una mayor precisión.

No aconsejamos recorrerlo en temporada alta (enero y febrero) por la gran cantidad de tráfico durante los meses de vacaciones de verano, como tampoco durante el invierno ya que las temperaturas superan los grados bajo 0 y el camino se cubre de nieve.

La vuelta: si querés volver en micro desde San Martín de los Andes a Villa La Angostura una vez terminado el viaje, podés tomarte un micro de la empresa Albus.

Cuando salís a la naturaleza, la vestimenta por capas se convierte en tu termostato de tecnología inteligente: te permite regular la comodidad, al ponerte y quitarte “capas” de ropa, a medida que cambia el nivel de actividad o el clima.

Para entender cómo usar correctamente las capas de ropa para actividades al aire libre, necesitamos conocer la función de cada una:

  • Primera Capa: gestiona la humedad y absorbe el sudor de la piel.
  • Segunda Capa: es aislante y retiene el calor corporal para cuidarte del frío.
  • Tercera Capa: te protege del viento y la lluvia.

Incluso si no usas las tres capas de entrada, es una buena idea llevar prendas que cumplan con el objetivo de cada una, para que puedas desabrigarte si entrás en calor y siempre prepararte para lidiar con el viento y la lluvia.

Primera Capa: Gestión de la humedad

Es la capa que va pegada a la piel y su función es alejar la transpiración. Por eso, en condiciones frescas o frías, se necesitan primeras capas tales como interiores térmicos largos y absorbentes, para mantener la piel seca y evitar que te enfries

Materiales:

Podés optar por materiales sintéticos, como el poliéster y el nailon, o las fibras naturales, como la lana merino y la seda. Todos cumplen su función, pero existen diferencias en cuanto a la absorción, el secado, la retención de olores y la durabilidad.

Peso:

Las opciones son: ligero, medio y pesado, aunque también podés encontrar términos como “ultraligero” en un extremo del espectro o “de expedición” del otro. Las telas más pesadas (más gruesas) te abrigan más, aunque ese no es el propósito principal de una primera capa.

Climas cálidos:

Aquí van algunas consideraciones sobre primeras capas para climas cálidos:

  • Cualquier remera o camisa de verano es una buena primera capa, sobre todo si está confeccionada con una tela que ofrece absorción, ya que la humedad se esparce a través de las fibras y permite la evaporación.
  • La ropa interior, como los calzoncillos y corpiños, también debe absorber la humedad.
  • Las capas base con clasificación UPF te brindan protección solar adicional para días soleados.
  • El algodón, considerado un NO rotundo en invierno, ya que absorbe el agua y en contacto con la piel puede enfriarte, está bien si estás al aire libre durante un día de verano super seco.
  • Existen membranas orientadas a enfriar la piel en días calurosos, como es el caso de la tela impregnada en partículas de cerámica.

Segunda Capa: Aislamiento y abrigo

La segunda capa es la que ayuda a retener el calor que irradia tu cuerpo. Como las prendas por sí solas no tienen la capacidad de generar calor, es importante que esta capa sea eficiente.

Materiales de la capa intermedia:

Existen opciones sintéticas y naturales. A continuación, analizamos algunos de los materiales más comunes:

  • Fibras de poliéster (el viejo y conocido polar):
    Está disponible en versiones livianas, de peso medio y pesado (a veces, comercializadas como polar 100, 200 y 300). Te mantiene caliente incluso si se humedece, seca rápidamente y respira bien. Sin embargo, el viento atraviesa fácilmente las fibras, lo que puede disipar el calor. Algunas prendas traen membranas rompe viento, pero de no ser así, podés combinar tu polar con una tercera capa que sea rompe viento.
  • Camperas de pluma:
    Al ser muy comprimibles, ocupan poco lugar en la mochila. Además, ofrecen la mejor relación de calidez por su peso. Las plumas pueden ser de ganso, pato o mezcla, variando en sus capacidades de compresión y retención de calor, según su poder de relleno (fill power), que va de 450 a 900. La pluma pierde eficacia aislante cuando está húmeda, aunque existen tecnologías que minimizan este efecto.
    El gran inconveniente de la pluma es que proviene de animales. Existen estándares de trazabilidad que aseguran un tratamiento digno al animal. Al adquirir estas prendas, cada quien es consciente de lo que hace. 
  • Camperas con relleno sintético:
    Los aislamientos sintéticos imitan la eficiencia de la pluma y cada año se acercan un poco más a este estándar. Aunque las fibras sintéticas no se comprimen tan bien como la pluma de ganso, son una opción popular para condiciones de lluvia, ya que mantienen la capacidad de aislamiento cuando se humedecen.

Tercera Capa: Protección del clima

La tercera capa te protege del viento, la lluvia y la nieve. 

Las llamadas parkas son una pieza fundamental de tu equipo, ya que si se filtran el viento y el agua en las capas internas, podés enfriarte seriamente.

La mayoría están tratadas con repelente al agua duradero (DWR), para que el agua se desprenda rápidamente de la tela.

Se pueden agrupar en las siguientes categorías:

  • Parkas impermeables / transpirables:
    Es la opción más funcional para condiciones climáticas adversas, aunque también la más costosa. Existen variedad de membranas en el mercado, siendo Gore-Tex la más conocida. 
  • Parkas resistentes al agua / transpirables:
    Son las más adecuadas para lloviznas, viento y altos niveles de actividad. También, son más económicas. Están hechas de telas de nailon o poliéster apretado, que permiten bloquear el viento y la lluvia ligeros.
  • Parkas blandas (soft shells):
    Enfatizan la transpirabilidad y son prendas técnicas pensadas para estar en actividad en condiciones de humedad. La mayoría cuenta con paneles de tela elástica donde el ejercicio lo requiere. 
  • Parkas impermeables / no transpirables:
    Estas parkas básicas están bien para los días de lluvia con poca o ninguna actividad (por ejemplo pesca). Por lo general, están hechas de nailon recubierto, que es resistente al agua y al viento. 

Algunos ejemplos

A menudo nos preguntan cómo aplicar capas para un clima determinado. Sin embargo, cualquier sugerencia basada únicamente en el clima, pasa por alto temas claves, como el nivel de esfuerzo y el metabolismo personal. 

Por eso, los ejemplos a continuación son para una persona hipotética, que no posee particularmente frío o calor de forma natural y que va a hacer un trekking de medio día, de nivel intermedio:

  • Capas para clima frío (algo de viento):
    Arriba, interiores térmicos largos; debajo, interiores medios de poliéster. Una campera de abrigo liviana con aislamiento sintético. Pantalones de trekking medios. Campera y pantalón rompe viento/respirable (pueden ser campera y pantalón impermeables).
  • Capas para clima lluvioso (temperaturas frescas):
    Arriba, interiores térmicos largos; debajo, interiores ligeros de poliéster. Micro polar ligero respirable. Pantalones de trekking sintéticos. Campera y pantalón ligeros, impermeables y transpirables (con rejillas de ventilación abiertas).
  • Capas para clima cálido:
    Ropa interior de poliéster y camiseta sintética de manga corta. Pantalón de trekking convertible. Campera rompe viento ligera.

Es fundamental que te tomés el tiempo necesario para ajustar las capas, a medida que las condiciones van cambiando. Por ejemplo, si la lluvia y el viento disminuyen, podés guardar la campera impermeable. Si el trekking no te hace entrar en calor rápidamente, arrancá la caminata con una capa intermedia. Luego, mantenela a mano para los momentos de descanso o de hidratación.

Antes de emprender una aventura, conoce la dificultad de la salida para prepararte adecuadamente. Nuestra escala clasifica las rutas en 3 categorías de experiencia (Principiante, Intermedio, Avanzado), cada una con sub-niveles detallados según su nivel de exigencia. Un signo (+) indica dificultad ligeramente superior a lo descrito.

PRINCIPIANTE

Relajado (1)
Disfrutá una aventura, despejá la mente y conectate con la naturaleza a tu ritmo.

  • Actividad: Por el día
  • Distancias: menos de 5 km, la mayoría de las veces.
  • Superficies: terreno llano.
  • Cambio de elevación: poco o nada.

Fácil (2)
Ideal para recién iniciados en los viajes más activos.

  • Actividad: 3-7 horas alguno/s de los días.
  • Distancias: hasta 10 km alguno/s de los días.
  • Superficies: Terreno irregular, con algunas subidas y bajadas empinadas.
  • Cambio de elevación: hasta 700 algunos/s de los días.

INTERMEDIO  

Moderado (3)
Para quienes estén dando sus primeros pasos o quieran seguir sumando experiencia en la naturaleza.

  • Actividad: 8-12 horas algunos/s de los días.
  • Distancias: hasta 15 km alguno/s de los días.
  • Superficies: Terreno montañoso con subidas y bajadas empinadas con senderos irregulares.
  • Cambio de elevación: hasta 1000 algunos/s de los días.
  • Altitud: Puede superar los 4000 msnm. 

Exigente (4)
Recomendado para personas que realizan actividad física con habilidades básicas en la actividad.

  • Actividad: 12-14 horas algunos/s de los días.
  • Distancias: hasta 20 km alguno/s de los días.
  • Superficies: Terreno montañoso y expuesto con ascensos y descensos empinados y senderos irregulares.
  • Cambio de elevación: hasta 1300 algunos/s de los días.
  • Altitud: Puede superar los 5000 msnm. 

AVANZADO

Avanzado (5)

Diseñado para personas entrenadas y con experiencia en el terreno. 

  • Actividad: 12-16 horas algunos/s de los días.
  • Distancias:20 o más km alguno/s de los días.
  • Superficies: Terreno remoto, montañoso y expuesto con ascensos y descensos empinados, senderos irregulares con características sueltas o ausencia total de senda.
  • Cambio de elevación: hasta 1500 algunos/s de los días.
  • Altitud: puede superar los 6000 metros. 

 

Armar la mochila de manera eficiente, puede alojar una cantidad increíble de equipo, pero también es importante que su distribución sea equilibrada y que no se mueva al caminar.

La mochi se puede dividir en tres zonas y el almacenamiento periférico:

  • Zona inferior: ideal para equipo voluminoso y artículos que no se necesitan hasta el campamento.
  • Zona central: buena para equipo denso y pesado. Cuanto más pegado a la espalda se encuentre el peso, mejor el balance.
  • Zona superior: recomendada para elementos esenciales que podes necesitar en el camino.
  • Bolsillos para accesorios: los que necesitas con frecuencia y ante una urgencia.
  • Bucles para herramientas y puntos de amarre: para equipo de gran tamaño o largo, como los bastones de trekking.

La idea es llenar los rincones y huecos hasta que se tenga una carga sólida y estable, con el peso igualmente equilibrado en cada lado. Una vez llena, se ajustan las correas de compresión, para optimizar la carga y evitar que se mueva mientras caminas.

Zona inferior

Acá van los artículos voluminosos que no necesitas usar hasta el campamento. Por ejemplo:

  • Bolsa de dormir (por lo general las mochilas tienen un compartimento inferior diseñado para esto).
  • Capa con la que planeas dormir.
  • Calzado ligero de campamento.

Empacar este tipo de equipo blando en la parte inferior, crea un sistema interno de absorción de impacto para la espalda y la mochila.

Zona central

En esta parte, pones el equipo pesado que no vas a usar durante el trekking. Incluye:

  • Comida planificada para el acampe o días posteriores.
  • Kit de cocina.
  • Combustible.
  • Camel bag (depósito tipo sachet para agua).
  • Cuerpo y cubre-techo de la carpa.
  • Ropa extra.

Empacar artículos pesados en esta zona y contra la espalda, crea un centro de gravedad estable y dirige la carga hacia abajo, en lugar de hacia atrás. Esto es importante porque si se colocan muy abajo, hace que la mochila se combe y, colocados demasiado alto, hace que se sienta inestable.

Podes usar artículos blandos, como medias o ropa, para llenar los espacios y generar amortiguación entre los artículos voluminosos.

¿Llevas combustible líquido? En ese caso, usá solo botellas para combustible homologadas y asegurate que la tapa esté bien cerrada. Empacala en posición vertical y abajo (separada) de la comida, para que, en caso de un derrame, no se contaminen los alimentos.

Zona Superior

Arriba de todo, colocamos los elementos esenciales para usar en los senderos:

  • Campera impermeable.
  • Campera de abrigo.
  • Botiquín de primeros auxilios.
  • Filtro o purificador de agua.
  • Kit baño (papel/toallitas húmedas, bolsa de basura personal, palita).

Dependiendo del clima y el itinerario, también se puede guardar la carpa en esta parte, para un acceso rápido si una tormenta llega antes de lo previsto.

Bolsillos para accesorios

Todas las mochilas tienen diversos bolsillos: en la tapa, delanteros, laterales y en el cinturón lumbar. Se usan para organizar los elementos esenciales más pequeños:

  • Carta y brújula.
  • Electrónicos.
  • Lentes de sol.
  • Protector solar y labial.
  • Linterna frontal.
  • Repelente.
  • Comida de marcha.
  • Botellas de agua.
  • Cubre mochila para lluvia (si no tenes cubierta de lluvia, embolsa todo el contenido de la mochila).
  • Llaves del auto (por lo general, hay un clip dentro de uno de los bolsillos).
  • Documentación.

Bucles para herramientas y puntos de amarre

Algunos modelos de mochila traen bucles y puntos de amarre para transportar objetos y herramientas, tales como:

  • Bastones de trekking.
  • Varillas de la carpa.
  • Aislante para dormir.
  • Piqueta.
  • Crampones.
  • Cuerda.

Las margaritas y las correas de compresión también se pueden usar para sujetar equipo que no se puede llevar en otro lugar.

Sin embargo, siempre hay que minimizar la cantidad de artículos que llevamos en el exterior de la mochila, ya que pueden engancharse en ramas o rasparse contra las piedras. 

Si pasás tiempo al aire libre, es probable que hayas escuchado la frase “no dejar rastro”. Pero, ¿qué significa esto?. Se trata de las llamadas prácticas de bajo impacto, que nos permiten disfrutar y proteger nuestros espacios naturales.

Durante 2019, se registró un total de 4.3 millones de visitantes en los Parques Nacionales (PN) de Argentina. Año tras año, nuestro amor por la vida al aire libre le pasa la factura a la naturaleza: áreas impactadas con basura, especies invasoras, vida silvestre habituada, erosión de senderos, fuentes de agua contaminada y más. Si bien quienes participamos de estas actividades no tenemos la intención de dañar el entorno natural, es posible que tampoco tengamos el conocimiento para preservarlo.

Los Siete Principios de “No dejar rastro” (© 1999 por el Leave No Trace Center for Outdoor Ethics: www.LNT.org), proporcionan un marco de fácil comprensión de las prácticas de impacto mínimo, para todas las personas que salen a la naturaleza. Estos principios pueden aplicarse en cualquier lugar, desde áreas silvestres remotas hasta plazas y parques locales e incluso en el patio de tu casa. Es decir, aplican para casi todas las actividades recreativas al aire libre. Cada principio cubre un tema específico y brinda información detallada para minimizar nuestro impacto.

  1. Planificá con anticipación y preparate.
  2. Camina por senderos y acampá sobre superficies resistentes.
  3. Disponé de los desechos y la basura de forma adecuada.
  4. Dejá lo que encuentres, no te lleves nada “de recuerdo”.
  5. Minimizá el impacto del fuego.
  6. Respetá la vida silvestre.
  7. Tené en consideración a las otras personas.

Planificá con anticipación y preparate

Esto aplica a varios niveles: si no tenés una buena preparación, es más probable que surjan inconvenientes. La falta de planificación puede llevar a situaciones de cansancio o miedo, obligándote a tomar malas decisiones. Planificar con anticipación, incluye investigar sobre el destino y empacar de forma acorde.

  • Investigá las regulaciones, particularidades ambientales y riesgos del área a transitar.
  • Programá el viaje, evitando los momentos de mayor concurrencia.
  • Salí en grupos pequeños. Si no fuera posible, una alternativa es subdividir los grupos.
  • Re-empaquetá la comida para minimizar el desperdicio.
  • Preparate para condiciones climáticas extremas, peligros y emergencias.
  • Usá GPS o navega con carta y brújula, para erradicar el uso de pintura de marcado, montículos de rocas u otros.

Camina por senderos y acampá sobre superficies resistentes

Cuando estés explorando o por montar un campamento, es importante no generar mayor impacto que el que ya existe. Caminar por senderos y buscar terrenos adecuados para acampar o descansar es fundamental para cuidar el entorno natural por el que nos movemos.

En áreas transitadas:

  • Usá los senderos y campamentos existentes.
  • Acampá en zonas habilitadas y/o al menos a 60 m de lagos y arroyos.
  • Armá campamentos chicos. Concentrá la actividad en áreas donde no haya vegetación.
  • Caminá en fila india en medio del sendero, evitando generar sendas paralelas.

En áreas prístinas (vírgenes):

  • Dispersá el uso de la zona de acampe y/o descanso, se debe evitar la generación de acampes y senderos.
  • Evitá lugares donde el impacto recién comienza, buscando zonas de suelo resistente para acampar.

Disponé de los desechos y la basura de forma adecuada

Este principio se aplica a todo: desde papel higiénico y toallitas húmedas, hasta los desechos humanos, el agua de enjuague cuando te lavás los dientes y la basura en general.

  • Si vino con vos, vuelve con vos. Inspeccioná el campamento y área de baño en busca de basura o alimentos derramados. Embolsá toda la basura (restos de comida, envoltorios, papeles, etc) y bajalos con vos. Dejá siempre el lugar más limpio de lo que lo encontraste.
  • Para la caca 💩, debés contar con una pala pequeña para poder hacer agujeros de 15 a 20 cm de profundidad y enterrar los desechos sólidos (el papel/toallitas con las que nos limpiamos, bajan con vos), al menos a 60 m del agua, del campamento y los senderos. Al terminar, rellená y cubrí con la cobertura de suelo original. En algunas áreas naturales muy afectadas o campamentos de altura, como por ejemplo en el Parque Provincial Cordón del Plata, se requiere incluso que bajemos los desechos humanos: para ésto, es altamente recomendado el uso del Caca-Tubo.
  • El papel higiénico, las toallitas húmedas y otros elementos de higiene personal, debés bajarlos con vos. Para esto, es indispensable contar con una pequeña bolsa para los residuos personales.
  • Para enjuagarte el cuerpo o lavar los platos, tenés que transportar el agua necesaria a 60 m del cause. Para lavar vajilla, se recomienda el uso de piedras pequeñas u arena. Si usamos productos, deben ser biodegradables y en muy pequeñas cantidades. Al lavar platos, esparcí el agua “sucia” luego del enjuague. Una buena alternativa, para los lugares a los que llegás con vehículo, es usar un balde para todas las tareas anteriormente mencionadas.

Dejá lo que encuentres, no te lleves nada “de recuerdo”

Otra frase que debés haber escuchado si venís saliendo a la naturaleza es: “tomá solo fotos, dejá sólo huellas”, lo cual es válido, aunque ni siquiera dejar huellas es aún mejor.

  • Preservá el pasado: en innumerables itinerarios (sobre todo en el norte argentino) es posible encontrar estructuras y artefactos culturales o históricos. Se pueden examinar, pero no tocar o intervenir.
  • Dejá piedras, plantas y otros objetos naturales tal como los encuentres.
  • Evitá introducir o transportar especies no autóctonas. También es necesario limpiar las suelas del calzado, los cascos de los kayak y los neumáticos de las bicis entre viajes.
  • No construyas estructuras, muebles ni zanjas.

Minimizá el impacto del fuego

El fogón es un ritual de campamento atemporal, pero también es el más destructivo de los rituales. La mejor opción es no hacer fuego: existen calentadores livianos para cocinar y linternas para tener luz. Observar las estrellas es una excelente actividad nocturna y se disfruta mejor cuando se está en total oscuridad.

  • Donde se encuentre permitido, usá fogones existentes y/o habilitados.
  • El fuego debe ser pequeño.
  • Únicamente se puede alimentar de palos y ramas caídas. Tomá solo aquellas que puedas romper con las manos.
  • No llevés leña de otro lado, ya que puede introducir plagas o enfermedades. Si la vas a comprar, que sea de una fuente local.
  • Quemá toda la madera y el carbón hasta convertirlo en cenizas. Apagá el fuego por completo.

Respetá la vida silvestre

No te acerques a los animales. La mejor forma de contemplar la vida que nos rodea y disfrutar de los encuentros casuales con animales, es a través del zoom de nuestras cámaras o de un par de binoculares.

  • Observá la vida silvestre a la distancia. No sigas a los animales ni te acerques a ellos.
  • Nunca alimentes a los animales. Alimentar a la vida silvestre daña su salud, altera los comportamientos naturales (como suele suceder en el Parque Nacional Iguazú con los Coatíes, por ejemplo), generando una mayor exposición a depredadores, entre otros peligros.
  • Almacená correctamente la comida y la basura evitando que los animales accedan a ella. En muchos casos, se puede colgar de ramas o piedras, utilizando un cordín fino con el pico de una botella de plástico cortada enhebrado sobre el mismo. De esta forma, las “lauchas” más pequeñas y ágiles no pueden alcanzar los bultos.
  • Controlá a tus mascotas en todo momento. Si es posible, mejor dejalas en casa.
  • Informate de la vida silvestre, sus períodos y particularidades. Evitá los encuentros durante los momentos de apareamiento, anidación, crianza o en invierno.

Tené en consideración a las otras personas

“Tratá a los demás como te gustaría que te traten”, es una regla que también se aplica a la vida al aire libre.

  • Respetá al resto de las aventureras y de los aventureros. Cuidá la calidad de su experiencia.
  • Sé cortés, cedé el paso si tu posición es mejor, a quienes vienen subiendo o tienen propensión a desestabilizarse, ya que por lo general están realizando un mayor esfuerzo y vienen con más peso.
  • Existen sendas que son compartidas por senderistas, jinetes (o mulares) y ciclistas. Por lo general, se establece que el senderista tiene prioridad absoluta y que el jinete tiene prioridad sobre el ciclista.
  • Descansá y acampá lejos de senderos y visitantes.
  • Dejá que los sonidos de la naturaleza prevalezcan. Evitá las voces, la música y los ruidos fuertes.
  • Manejá a tu mascota adecuadamente.